Santa Rosa de Lima

  • Festividad: 23 de agosto.
  • Terciaria dominica.
  • Fecha canonización: 2 de abril de 1671 por el papa Clemente X.
  • Patrona: floristas, jardineros, bordadoras, costureras, Perú, América Central y Sudamérica, India, Filipinas, personas ridiculizadas por su piedad.

Nació en Lima (Perú), el 20 de abril de 1586.
Sus padres fueron Gaspar de Flores y María de Oliva. La bautizaron con el nombre de Isabel Flores de Oliva, pero se la llamaba comúnmente Rosa, pues fue este el nombre con el que fue llamada por una persona de origen indio que estaba encargada de su crianza.
Dicha sirvienta pudo percibir en ella no sólo su belleza exterior, sino la inmensa religiosidad que la convertiría en la primera santa de América Latina.
Definitivamente, fue Rosa el nombre que le impuso en el sacramento de la Confirmación el arzobispo de Lima, Santo Toribio de Mogrovejo.

Su ferviente amor a Dios lo expresaba en diversas prácticas de penitencia que asumió desde pequeña.
A los diez años de edad ayunaba a pan y agua. Comía muy poco y se preocupaba de que su alimento no tuviera un sabor agradable.
En su dormir también fue muy exigente consigo misma, ya que colocaba maderos en su lecho y virutas y cañas en su almohada.
Utilizaba silicios para mortificar su frágil cuerpo. En cierta ocasión, su madre le coronó con una guirnalda de flores para lucirla ante algunas visitas y Rosa se clavó adrede una de las horquillas de la guirnalda en la cabeza, con la intención de hacer penitencia por aquella vanidad.

Rosa tenía una gran devoción a San Bartolomé. De hecho, desde 1614, cada año al llegar la fiesta de San Bartolomé, el 24 de agosto, demostraba su gran alegría.
Y explicó el porqué de este comportamiento: "Es que en una fiesta de San Bartolomé iré para siempre a estar cerca de mi redentor Jesucristo".
Y así sucedió. El 24 de agosto del año 1617, después de terrible y dolorosa agonía, expiró con la alegría de irse a estar para siempre junto al amadísimo Salvador. Tenía 31 años.

Y a esta muchacha pobre y sin estudios le hicieron un funeral poco común en la ciudad de Lima.
La primera cuadra llevaron su ataúd los monseñores de la catedral, como lo hacían cuando moría un arzobispo.
La segunda cuadra lo llevaron los senadores (u oidores), como lo hacían cuando moría un virrey.
Y la tercera cuadra lo llevaron los religiosos de las Comunidades, para demostrarle su gran veneración.
El entierro hubo que postponerlo porque inmensas multitudes querían visitar su cadáver, y filas interminables de fieles pasaban con devota veneración frente a él.
Después la sepultaron en una de las paredes del templo.
Su cuerpo se venera actualmente en la Basílica dominica de Santo Domingo en Lima.
Fue beatificada por el Papa Clemente IX y declarada "Patrona de Lima".
El 12 de abril de 1671, fue canonizada por Clemente X.
Ese mismo año, se declaró a Santa Rosa de Lima como Patrona del continente Americano y de las Filipinas.
El 10 de Septiembre de 1958, la Santa Sede Apostólica la declaró Patrona de las enfermeras Peruanas.

Oraciones

 

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